En un mundo de conexiones digitales, donde los likes y emojis reemplazan las palabras y casi todo es virtual, generar lazos y conexiones reales se vuelve no solo una prioridad, sino un acto de valentía. Y esto es lo que desde el 2024 viene haciendo la Fundación Proyecto Micelio, sacando a los niños de las aulas para llevarlos al mundo real, ese donde deben enfrentarse a seres de carne y hueso y convencerlos de que sus proyectos valen la pena. En esta primera edición de Rumbo Crítico, los invitamos a descubrir qué está haciendo un pequeño pero poderoso grupo humano por el desarrollo de los jóvenes de la región de Los Lagos.

Decidir qué estudiar, dónde trabajar o qué hacer después del colegio debe ser de las decisiones más complejas que un joven debe tomar. Pero cuando hay sueños y motivación, el panorama se vuelve más claro. “Cuando sabes a donde quieres llegar, aunque el camino sea pedregoso lo vas a lograr”, asegura Macarena Lago, directora ejecutiva de Fundación Proyecto Micelio. “En el sur de Chile pasan muchas cosas, hay interés en que sea un polo de investigación científica, hay emprendimientos, importantes industrias, desarrollo de proveedores y mucho más… pero los estudiantes no lo saben”, agrega.

Con esta inquietud en mente y convencida de que el talento local se puede transformar en soluciones concretas, en el 2024 decidió convertirse en el puente entre el mundo escolar y el empresarial.

Desde un inicio, junto a su socia, Claudia Román, buscaron vincular estudiantes de educación media con las industrias de la zona, para así ampliar su perspectiva en la elección de carreras, acercándolos al mundo de la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento, conectándolos con los desafíos y oportunidades de su propio territorio.

Haciendo comunidad

El programa piloto partió en el Liceo Pedro Aguirre Cerda, Puerto Varas. Hoy, tras tres años de caminar juntos, la coordinadora del departamento de ciencias del establecimiento, Patricia Espinoza, con emoción recuerda que “las primeras exposiciones fueron perfectas. Un orgullo ver cómo nuestros alumnos se paraban frente a empresarios importantes del rubro, mientras ellos les prestaban total y absoluta atención, dejando tiempo de sus trabajos para escucharlos. La vara quedó alta y todos los años ha sido un desafío”. 

En perfecta sincronía, Macarena Lago reflexiona sobre nuestra misión de poner al servicio los talentos. “Nosotros queríamos ser este vínculo y potenciar que sean nuestros jóvenes quienes tomen la posta del desarrollo regional”, haciendo crecer esta unión entre educación, comunidad y empresa.

Así también es como surge el nombre de esta fundación. El micelio es una estructura de los hongos que se expande por debajo del suelo, creando una red de conexión entre todas las especies vegetales. Algo así como una red de internet, que no solo permite a los hongos comunicarse, sino también cuidarse, protegerse, alimentarse y abastecerse de agua.

Hoy, gracias al apoyo de empresas como MultiX, AquaChile, Camanchaca, Keepex y Ventisqueros, más de mil estudiantes han participado en sus programas, expandiendo el trabajo a distintas zonas de la región como Puerto Montt, Puerto Varas, Nueva Braunau, Cochamó, Hornopirén, Contao, Ayacara y Frutillar. 

Los pasos a seguir son fortalecer el trabajo actual y ampliarse a otros rubros. 

“Nadie se imagina todo lo que hay detrás de un proceso productivo y buscamos que los jóvenes lo descubran. Queremos que sueñen y desarrollen habilidades”, nos cuenta su directora. 

Como por ejemplo sucedió con un proyecto llevado a cabo por alumnos de 3 medio, quienes crearon apósitos para la piel tras sufrir quemaduras, usando desechos como la piel del salmón. U otro de un grupo de niñas de Cochamó, quienes tras visitar una piscicultura donde se usan bacterias positivas al recircular el agua, notaron que podían replicar parte del proceso en las vertientes de su zona ayudando a purificarlas. “Este proyecto fue presentado a Camanchaca, quienes contactaron a la Universidad San Sebastián y hoy están trabajando juntos”, afirma Macarena: “Y eso es maravilloso. Nosotros conectamos y luego dejamos que la magia ocurra”.

IG @proyectomiceliosur

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